Desde que andamos en esto de la pelea y búsqueda del bebé (o bebés) aparecen embarazadas de debajo de las piedras. Al principio lo llevaba medio-bien: un par de conocidas, un par de amigas de la infancia y una amiga, todas primerizas excepto dos, y me alegré especialmente de dos: de mi amiga evidentemente, que además me dio la noticia cuando estaba de muy poquito y tuve que guardar el secreto, y también me alegré mucho por una mis amigas de la infancia porque llevaba mucho tiempo intentando quedarse embarazada. Estas noticias llegaron hace algo más de año y medio; de hecho hoy uno de los bebés está de cumple...
Ahora ya lo voy llevando peor... Un poco antes del verano y a principio del mismo me fueron comunicando más embarazos: 4 parejas de amigos... Cuando me enteré no lo llevé mal, porque de hecho yo estaba en planes de hacerme la ovo en el verano y hasta me hizo algo de gracia, porque si me quedaba a la primera (ilusa de mí) iba a ser un baby-boom. Pero claro, llegó el negativo, así que dejó de hacerme tanta gracia...
Y después del negativo... 3 noticias de embarazo más: 2 familiares y otra de las amigas de la infancia. Y estas sí que las llevé bastante mal; pesaba demasiado el negativo, y además una de las familiares no tenía ninguna ilusión por su nuevo estado; vamos, que era cómo si le hubieran pisado un juanete del pie. Cuando dio la noticia, me tragué las lágrimas y mi frustrada ovo y le pregunté a la nueva-futura-mamá lo típico: "¿qué tal estás? ¿qué tal lo llevas?" Después de tantos embarazos cercanos sé que hay quien lo lleva estupendamente y quien en los primeros meses lo lleva algo peor o fatal del todo, pero sé que a todas las recién embarazas les encanta hablar del tema, algo lógico y normal, porque a pesar de los posibles vómitos, malestares, mareos y demás, están encantadas con el nuevo estado. Pero resulta que no, que no todas están encantadas con el nuevo estado... A lo que iba: la nueva-futura-mamá me dio una respuesta a mi cortés pregunta que casi hace que me caiga de culo: ahora lo llevaba mejor pero que al principio lo pasó fatal psicológicamente, pero como ya estaba hecho, ya lo había asimilado, que ella podría pasar perfectamente sin tener hijos. Intenté no poner ninguna cara, es decir no mostrar ninguna expresión, pero me dieron ganas de gritar y patalear, de impotencia, de rabia, de injusticia (dios le da pan al que no tiene dientes). No sé si quedó embarazada sin quererlo, pero aún así es algo que en pleno siglo XXI no llego a entender; existen un sinfín de métodos anticonceptivos (incluida la píldora del día después)... No sé si cedió a los deseos de su pareja... No sé lo que pasó y no quiero saberlo, por si acaso... La conversación siguió, claro, no acabó ahí: que si ella quería seguir haciendo su vida, que no quería sacarse ni una foto hasta después de un año de que naciera el bebé (para tener tiempo a recuperar la figura) y un montón más de cosas por el estilo.
A mi se me fue haciendo un nudo cada vez más grande en la garganta. Un bebé te cambia la vida, quieras o no, pero te la cambia, mucho o poco, pero te la cambia. Por mucho que delegues y pases del bebé y se lo vayas dejando a todo el mundo que se ofrezca a cuidarlo para tu seguir con tu vida, un bebé te cambia la vida aunque solo sea un poquito. Quizá esté yo equivocada. Yo quiero un bebé (o dos) que me cambien la vida, y eso que adoro mi vida tal y como está. Y desde luego que quiero tener un millón de recuerdos de mi embarazo con un millón de fotos con mi barrigota. Por muy horrible que sea el embarazo quiero tener recuerdos de como fue tener a mi peque (o peques) dentro de mi. Mi madre no tiene fotos de cuando estaba embarazada, pues en aquella época no se hacían tantas fotos, pero a mí me encantaría tener al menos una de cuando yo o mis hermanos estábamos en la barriga de mi madre. Además, es el único momento en la vida que puedes lucir orgullosa la barriga, que las mujeres nos pasamos media vida metiendo tripa, jajaja. Espero por el bien del bebé que se vaya ilusionando un poco, porque como la cosa siga así... pobrecito mío...
La otra familiar está embarazada de su segundo retoño, así que la cosa es más normalizada. Y mi amiga de la infancia... está ilusionada, aunque creo que debe estar un poco asustada, pues le vienen 3 (y no es de tratamiento, sino "natural"!!!). Me alegré por ella, aunque la vida me sigue pareciendo bastante injusta: unas tanto y otras tampoco...
No sé si me dejaré alguna embarazada en este recuento... porque en algo más de año y medio puede que se me haya olvidado alguien más lejano. Pero 12 embarazos no son pocos. En el fondo me alegro por ellas, pero no puedo ocultar que he llorado de dolor por cada uno de sus embarazos, sobre todo después del negativo.